Sobre La Casita Musical

Hola, soy Nadia María Ferrán Ibáñez, profesora de música, compositora y cantante, y soy la autora de La Casita Musical.

La Casita Musical es un proyecto para enseñar y desarrollar conocimientos musicales -en particular sobre las notas- en niños de temprana edad. He decidido tomar como herramienta principal la fantasía, para así, de cierta manera, trasladar a la persona interesada a un mundo nunca visto, donde historias, sonidos, cortometrajes, canciones e incluso diseños, tomarán vida y formarán parte de ese momento increíble donde todos los niños, e incluso tú, se sentirán motivados y aprenderán todas esas buenas nuevas que este grandioso mundo de fantasías musical nos tiene preparado.

Para continuar, me gustaría añadir que dicho proyecto no es solamente para niños pequeños, sino para toda aquella persona que tenga interés en el aprendizaje de las notas, su ubicación en el pentagrama, sus nombres, los diferentes tipos de claves, alteraciones, etc. En el ámbito familiar puede ser la historia o la canción perfecta en una de esas tardes o noches junto a mamá, papá o cualquier otro miembro de la familia.

Si eres profesor de música y estás buscando información sobre dicho tema, no esperes más, La Casita Musical te regalará material variado, creativo y completo.

Seguramente te preguntarás: ¿Por qué «La Casita Musical» y no «Las Notas Musicales», u otro título? La verdad es que yo también me lo pregunté. Al principio me parecía algo confuso, pero a medida que fui desarrollando la idea y poniéndola en práctica, me quedó muy claro.

Para poder desarrollar un proyecto como este, es necesario tener argumentos básicos y realizar un estudio previo, profundo de la materia, con el fin de desarrollar la idea y lograr el objetivo planteado. Para comenzar, hice una pequeña encuesta a niños entre siete y ocho años de edad en la escuela primaria en Sissach, Baselland, Suiza.

Quizás te sorprenda alguna de sus respuestas o hasta te rías con sus ocurrencias, pero la verdad es que resulta muy gracioso e interesante ser partícipe de una experiencia como esta.

Las preguntas eran muy simples:

1- ¿Cómo te gustaría que fuera tu casa?

2- ¿Una casa vacía es bonita?, ¿por qué?

3- ¿Qué necesita la casa para no estar vacía?

La primera respuesta que dieron la mayoría de los niños fue: «Bonita y grande».

La respuesta de la segunda pregunta fue que no era bonita y su argumento era porque le faltaban cosas.

Si le preguntamos la misma pregunta a un adulto, obtendremos una respuesta más argumentada, con matices o, simplemente, dará una explicación más detallada.

Del niño de siete u ocho años obtendremos siempre una respuesta concreta y corta, como es el caso de la primera y segunda pregunta: fea, linda, pequeña, grande, alegre o triste. Se dice que, en esta etapa, los niños comienzan a sustituir la fantasía por las primeras operaciones lógicas.

En mi caso, haré una mezcla entre la fantasía y la lógica y con ello ganaré en tiempo y su aprendizaje se hará más rápido.

Ahora, volvamos a la tercera pregunta:

¿Qué necesita la casa para no estar vacía?

– Objetos u adornos

– Amor

– Muebles

– Un perro

– Personas

– Colores

– Flores

– Televisor

– Teléfono

Escuchando las respuestas de los niños me vino una lluvia de ideas a la cabeza. ¡Ya tenía mi rompecabezas armado! La música funciona de la misma manera, necesitamos el pentagrama, que en ese caso es la casa. Cuando no ubicas las notas musicales, las figuras de notas o los signos de dinámica, etc. en el pentagrama, verás simplemente cinco líneas y cuatro espacios. De esta manera, ya no sería tan interesante. Pero al ubicar todos los signos antes mencionados es como si estuviésemos amueblando la casa, dejándola colorida y llena de vida. Y así, lo que para muchos niños era algo difícil o aburrido, se convertiría en un camino de motivación, logrando una estrecha relación entre la vida real y la ficticia.

¿Cómo comenzó todo?

Desde temprana edad comencé con el estudio musical. Para mí, el mundo de las melodías, el ritmo y su historia eran y son algo fascinante. No puedo negar que tuve maestros estupendos y, gracias a ellos, siempre tuve el sueño de enseñar en tiempos futuros a los niños de hoy y del mañana. La idea surgió en una clase pedagógica donde me dieron como tarea el tema de las notas musicales. Así que comencé a crear, componer, y hasta llegué a construir una pequeña casa de madera, la cual pinté, decoré con balcones, notas, flores de madera, etc. Al final, tenía el material principal: La Casita Musical.

La Casita Musical de madera
Fotografía: Nadia Ferrán – Sissach. Baselland, Suiza (2018).

De esta manera surgió la idea de la primera historia ilustrada; luego las canciones, los versos y, por último, el material didáctico: todo estaba dentro de ella.

Con el tiempo la fui perfeccionando hasta obtener la actual casita que puedo mover de un lado para otro, donde los niños juegan y aprenden la teoría musical sin dificultad alguna.

En resumen, lo que quiero decir, es que todo material se convierte, de cierta manera, en el interior de la casa, llamando la atención de los niños y facilitando el objetivo.

La Casita Musical, como he mencionado antes, está formada por varios materiales, donde utilizo como métodos de enseñanza tres historias ilustrativas ya escritas, y dos por terminar: Las notas musicales y la Clave de Sol, Las notas musicales y la Clave de Fa y Bemol y sostenido, y, por último, cuadernos para niños entre ocho y diez años de edad, titulados 7 Notas = 7 Ideas. Cada uno de estos materiales nos describirá y explicará la teoría de la música de una manera creativa, graciosa e interesante.

El primer libro (ilustrativo) nos ayudará a comprender un poco el maravilloso mundo musical que, para algunos suele ser un poco complejo. Se trata de una historia corta donde los personajes, las notas musicales, cobran vida con un rostro, nombres, y hasta logran hacer una linda amistad con una llave mágica la cual estaba muy triste porque había olvidado su función.

El segundo libro es la continuación del primero y puede ser bastante interesante para cualquier tipo de lector, ya que es más extenso, fantástico y descriptivo. Abundan en él la narrativa y el diálogo entre personajes. Todo esto hace que sea más interesante y más completo. Aquí ya no aparecen solamente las notas ni la triste llave, pues los instrumentos jugarán un papel fundamental. También se habla de un mundo desconocido, donde las notas tendrán que ir a explorar. ¿Qué sucederá? ¿Por qué tendrán que hacer ese viaje? El misterio de esta historia te avivará el deseo de saber más y más, hasta leerla sin pausa de principio a fin.

En el tercer libro abundan los elementos ficticios, veremos plantas o animales que hablan, un sin fin de mucha fantasía, lo que se convertirá en el plato favorito de la mente. Será también la continuación de las dos historias anteriores, pero cuidado, no es tan fácil como lo lees; Sol encontrará una nota en latín que despertará en él muchas dudas y preguntas que solo serán resueltas casi al final de la historia. Quizás para muchos niños algunos relatos les resultará algo confusos, por lo que aconsejo que sus lectores sean niños más adultos. Muchas cosas sucederán y tus ojitos no se podrán cerrar tan fácilmente, ya que la historia se encargará de que los mantengas bien abiertos.

Así que, a partir de ahora, realizaremos el interesante viaje para conocer a nuestros nuevos amigos que nos esperan cargados de moralejas y nuevas enseñanzas en cada una de estas tres historias.

Yo opino que al leer abres un inmenso portal creando un buen círculo de comunicación e interacción entre la persona que lee y la que escucha. El leer se convierte en la actividad más valiosa, ya que al hacerlo estimulas procesos básicos para el aprendizaje como la atención auditiva, visual, y la memoria, entre otras.

En todas las historias escritas se transmite una enseñanza, una moraleja.

Pero no solo la lectura hace que el proyecto se torne interesante. 7 Notas = 7 Ideas, es el cuaderno para el alumno donde veremos siete ideas y cada una de ellas nos traerá siete tareas para el alumno, en él encontraremos canciones infantiles compuestas por la autora para ser acompañadas por Orff-Instrumente (Instrumentos de Orff), entre otros. Aquí ejercitará e intensificarán el tema expuesto por el maestro. Cada cuaderno tendrá una guía para el maestro con archivos de audios. También se incluye el materia didáctico para niños de siete a 12 años de edad. Junto a él no podemos dejar atrás los diferentes cortometrajes que, incluso a través de múltiples plataformas digitales, pueden ser vistos en escuelas o en el hogar.

Es relevante saber que este proyecto ya se ha puesto en práctica en diferentes escuelas primarias con alumnos de primero a sexto grado. No tengo palabras para describir la alegría y el orgullo que he sentido, ya que todo lo he logrado con éxito. Comencé a desarrollar este proyecto en enero del 2005, cuando me encontraba aún estudiando la carrera universitaria de Música y Movimiento en la ciudad de Basel, Suiza. Mi intención es que mi proyecto llene de alegría tu hogar o el de una clase, que sirva de ayuda a profesores que tengan interés en trabajar con dicho material, para preparar a niños en cuanto a la enseñanza de música, para que estudien con mayor facilidad y creatividad la teoría musical, para que no sea más esa clase repetitiva y difícil, para que los niños se sientan motivados y para que la creatividad sea el motor impulsor de muchos pedagogos, profesores y alumnos. Espero que me acompañes en este viaje y, de paso, quiero agradecer a todas las personas que me han ayudado con las traducciones, correcciones, diseños, etc. Así que, es cuanto tengo, y todo lo que tengo fue hecho de corazón, para que tú te sientas satisfecho y feliz.

«Un granito que plantes en el presente, será el árbol frondoso del mañana».

Nadia Ferrán